Febrero de 2026 ha sido testigo de una de las protestas más intensas y desesperadas en las prisiones venezolanas. Cientos de presos políticos, excluidos de la recién aprobada ley de amnistía, iniciaron una huelga de hambre masiva para exigir su libertad inmediata y plena. Esta medida extrema resalta las grietas en el proceso de transición política tras la caída de Nicolás Maduro.

La huelga, centrada en cárceles como El Rodeo I y Zona 7, combina el sufrimiento físico de los detenidos con la angustia de sus familias, que se movilizan en las calles. A pesar de liberaciones parciales, las exclusiones por supuestos delitos graves mantienen a más de quinientos en incertidumbre, cuestionando la verdadera voluntad de reconciliación del gobierno interino.
Contexto Histórico de las Huelgas
Las huelgas de hambre no son nuevas en Venezuela. Desde las protestas masivas de 2014 y 2017, los presos políticos han recurrido a esta táctica extrema para visibilizar detenciones arbitrarias bajo el chavismo. En 2019, durante el pico de la crisis, decenas de opositores en El Helicoide ayunaron por semanas, atrayendo atención internacional pero con resultados limitados.
En 2026, el panorama cambió drásticamente tras la captura de Maduro el 3 de enero por fuerzas estadounidenses. El gobierno de Delcy Rodríguez, bajo presión de Washington, anunció liberaciones iniciales el 8 de enero. Sin embargo, la ley de amnistía aprobada el 19 de febrero excluyó categorías clave, desencadenando la escalada de protestas.
Estas acciones colectivas reflejan una estrategia probada: presionar al poder mediante el sacrificio personal. En prisiones hacinadas, donde la atención médica es precaria, el ayuno acelera el deterioro físico, forzando respuestas gubernamentales o mediáticas.
Origen de la Huelga en El Rodeo I
El epicentro de la protesta estalló el viernes 20 de febrero en El Rodeo I, a las afueras de Caracas. Más de doscientos presos, venezolanos y extranjeros, se declararon en huelga de hambre al confirmar su exclusión de la amnistía. Acusados de terrorismo —muchos por supuesta participación en la Operación Gedeón de 2019—, rechazaron alimentos para demandar inclusión inmediata.
Familiares como Yalitza García, suegra de un detenido argentino, reportaron exactamente doscientos catorce participantes iniciales. Shakira Ibarreto, hija de un policía arrestado en 2024, explicó que la decisión surgió de la lectura de la ley: «La gran mayoría no entra en esos beneficios». No todos los internos se unieron, pero el grupo principal resiste en celdas colectivas, compartiendo agua y mensajes clandestinos.
Al mediodía del 22 de febrero, la cifra ascendió a doscientos trece, según el Comité por la Libertad de los Presos Políticos (CLIPPVE). Denuncian falta de chequeos médicos, aislamiento y amenazas de traslados punitivos, convirtiendo la prisión en un «infierno chavista» donde el hambre amplifica el hacinamiento y las torturas pasadas.
Protestas Previas en Zona 7
Antes de El Rodeo, la chispa se encendió en Zona 7, sede de la Policía Nacional Bolivariana en Caracas. El viernes 13 de febrero, un grupo indefinido de presos inició el ayuno nocturno, respaldado por familiares que acamparon encadenados afuera. El sábado, mujeres sumaron sus huelgas, exigiendo respeto a derechos humanos.
Diecisiete fueron liberados el 14 de febrero, incluyendo sindicalistas y dos jóvenes con autismo, pero sesenta permanecieron. Familiares denunciaron coerción: «Les obligan a comer so pena de celdas de castigo». Estas acciones previas probaron la efectividad limitada pero visibilizaron fallas en la transición, preparando el terreno para la huelga mayor.
La táctica se extendió: madres, esposas y hermanas ayunaron bajo toldos improvisados, con rostros demacrados por sol y deshidratación. Médicos voluntarios reportaron bajas por hipotensión, pero la rabia colectiva sostuvo la protesta hasta la aprobación de la ley.
Exclusiones de la Ley de Amnistía
La ley de amnistía, promulgada por Delcy Rodríguez, cubre protestas políticas desde 1999 —incluyendo 2007, 2014, 2017, 2019 y 2024— y extingue penas por delitos no graves. Beneficia a procesados por manifestaciones, devolviendo bienes confiscados y cancelando alertas Interpol. Sin embargo, sus lagunas alimentan la huelga.
Excluye rebelión militar, violaciones a derechos humanos, lesa humanidad, homicidios intencionales, lesiones graves, corrupción, narcotráfico y terrorismo. Esto deja fuera a participantes de la Operación Gedeón, militares disidentes y acusados de crímenes de guerra. Foro Penal estima más de quinientos afectados, pese a más de mil quinientas solicitudes recibidas.
| Categoría Excluida | Ejemplos de Casos | Impacto en Huelguistas |
|---|---|---|
| Terrorismo | Operación Gedeón 2019 | Mayoría en El Rodeo I |
| Rebelión Militar | Militares 2024 | Oficiales y gendarmes |
| Corrupción | Empresarios extranjeros | Italianos y colombianos |
| Lesa Humanidad | Acusados de protestas violentas | Policías opositores |
| Narcotráfico | Extranjeros detenidos | Estadounidenses y españoles |
La Plataforma Unitaria Democrática verificó solo diecinueve liberaciones en cuarenta y ocho horas post-aprobación, contrastando con cuatrocientos noventa y cuatro desde enero. Esta disparidad valida las demandas: «Voluntad política para los seiscientos restantes».
Impacto Físico y Psicológico
En prisiones superpobladas, el ayuno acelera riesgos. Sin atención médica adecuada, huelguistas enfrentan debilidad extrema, deshidratación y colapsos. CLIPPVE alerta sobre vulneraciones: «Cese de tratos crueles e inhumanos». Familiares convocan concentraciones en la Universidad Central de Venezuela para amplificar voces.
Psicológicamente, la huelga une a detenidos fragmentados por años de aislamiento. Comparten relatos de torturas en El Helicoide —ahora en desmantelamiento— y renuevan esperanzas post-Maduro. Sin embargo, divisiones surgen: no todos ayunan, temiendo represalias.
La Cruz Roja Venezolana interviene en liberaciones, evaluando salud de excarcelados. Foro Penal confirma cuarenta liberaciones desde el viernes 20, pero ignora a huelguistas, prolongando el sufrimiento.
Respuestas Gubernamentales
El gobierno procesa solicitudes a ritmo acelerado. Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea, anunció «cientos de liberaciones» iniciales. Gonzalo Himiob de Foro Penal validó treinta y dos en un día, sumando más de cuarenta confirmados.
Sin embargo, no hay pronunciamientos directos sobre la huelga. Delcy Rodríguez prioriza reformas bajo presión trumpista, pero exclusiones protegen a exfuncionarios chavistas. La vicepresidenta encargada enfrenta demandas de transparencia, con apelaciones caso por caso pendientes.
Reacciones de Familiares y Sociedad
Familiares lideran la resistencia. Yalitza García y Shakira Ibarreto simbolizan madres e hijas agotadas pero firmes: «No los dejen solos». Acampan en plazas, redes sociales viralizan videos de celdas y ayunos. La sociedad civil responde con vigilias en la UCV, fusionando protestas estudiantiles con reclamos humanitarios.
ONG como CLIPPVE y Foro Penal documentan abusos, presionando por inclusión. La Plataforma Unitaria exige «amnistía plena», argumentando que exclusiones perpetúan impunidad selectiva.
Cobertura Mediática e Internacional
Medios locales e internacionales amplifican la huelga. Infobae, Euronews y CNN reportan cifras diarias, destacando El Rodeo como «cárcel del infierno». Videos en YouTube muestran mujeres demacradas en Zona 7, atrayendo solidaridad global.
Donald Trump alaba liberaciones en Truth Social, pero urge más avances. España y la UE piden monitoreo humanitario. Brasil y Colombia observan, temiendo flujos migratorios si tensiones escalan.
Desafíos y Posibles Resoluciones
La huelga expone fragilidades: salud de doscientos trece en riesgo, verificación lenta y desconfianza mutua. Sin inclusión, protestas podrían extenderse a otras prisiones, desestabilizando la transición.
Posibles salidas incluyen revisiones judiciales rápidas, mediación de la Cruz Roja y amnistías condicionadas. Transparencia en cifras —gobierno versus ONG— es clave para credibilidad.
| Estadística Clave | Cifra Reportada | Fuente |
|---|---|---|
| Huelguistas El Rodeo I | 213-214 | CLIPPVE/Familiares |
| Liberados post-ley | 40+ | Foro Penal |
| Solicitudes totales | 1.500+ | Gobierno |
| Presos restantes | 500-600 | ONG |
| Total desde enero | 494 | Plataforma Unitaria |
Implicaciones para la Transición Política
Esta huelga cuestiona la profundidad de la reconciliación post-chavista. Liberaciones parciales revitalizan la oposición, pero exclusiones alimentan cinismo. Si resuelta favorablemente, fortalece al gobierno interino; si ignorada, erosiona legitimidad ante observadores globales.
Venezuela necesita justicia restaurativa: comisiones de verdad, indemnizaciones y reformas penitenciarias. La huelga de hambre, símbolo de resistencia, podría catalizar unidad nacional o profundizar divisiones.

Nikhita Jose is a journalist and content writer covering local news, community affairs, and public interest stories in Somerset. She focuses on clear, accurate reporting and brings a thoughtful, reader-first approach to regional journalism.